Son las nueve y cuarto de la mañana del día 26 de enero de 2017. La temperatura en una de las aulas del CEIP Gabriel y Galán de Cáceres, en cualquiera de ellas, pues llevamos ya dos semanas (¡diez días de clase!) sin calefacción, es de cuatro grados centígrados.

 

Esta entradilla debería bastar, por sí misma, para hacer reaccionar de inmediato a los responsables encargados de resolver esta situación, el Ayuntamiento de Cáceres en primer lugar, y la Consejería de Educación como entidad perjudicada, puesto que, en las carnes de los alumnos y profesionales de este Centro Educativo está viendo como es dañado el desarrollo normal de las clases y se pone en riesgo la salud de los niños. Numerosos alumnos no acuden al colegio por miedo a pasar frío, agravando el problema del absentismo que es endémico en nuestro centro. Otros no vienen porque directamente se han resfriado a pesar de estar en clase con abrigos y bufandas.

 

El equipo directivo del colegio ha informado de esta situación desde el primer día a los responsables, quienes no han acertado, por unos u otros motivos, a encontrar una solución a tan grave problema. En estas dos semanas se ha tenido comunicación diaria con técnicos y responsables, rogando se resuelva la situación. Como los días pasan, el frío arrecia y la indignación entre los padres crece, este claustro de profesores ha decidido pronunciarse públicamente para pedir una solución inmediata.

 

Como es conocido por todos, el CEIP Gabriel y Galán está ubicado en la barriada de Aldea Moret de Cáceres. Nuestro colegio está catalogado por la Consejería de Educación y Empleo como Centro de Atención Educativa Preferente y clasificado como de especial dificultad por ser considerado de difícil desempeño. Los problemas con que lidiamos a diario por sí solos son suficientes para poner a prueba nuestra capacidad docente y, en lo que se refiere al equipo directivo, de gestión y administración. Como reza en la catalogación de la Consejería, somos, o deberíamos ser un centro de atención educativa preferente. En momentos como éste necesitaríamos que se diera preferencia a nuestro problema para solucionarlo cuanto antes. Lo que aquí se necesita es ayuda, y desde luego, no más cargas ni problemas añadidos. Que en plena ola de frío estemos sin calefacción tanto tiempo y no haya respuestas, ni soluciones alternativas, nos obliga, como responsables del bienestar y la salud de nuestros alumnos mientras permanecen en clase, a denunciar esta situación y exigir una solución inmediata.

 

Firmado: Claustro de Profesores del CEIP Gabriel y Galán